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Nombre vulgar
Kiri
Paulonia imperial
Tipo de cultivo
Forestales
Nombre científico
Introducción

Paulownia elongata es una especie forestal de origen oriental y rápido crecimiento, su madera es ligera, por lo cual se emplea en la manufactura de muebles, artesanías, instrumentos musicales y en el acabado de interiores.

Características morfológicas

El árbol es caducifolio pierde todas sus hojas en invierno, estas tienen la ventaja de ser de rápida descomposición. El diámetro del tallo alcanza un metro. Dependiendo del entorno de crecimiento, los árboles pueden alcanzar diferentes alturas, hasta un máximo de 30 metros. Corteza de placa delgada, color gris claro, lisa, con ligeras grietas en árboles adultos. La madera es de fuste recto, con un bonito e intenso diseño con fibras rectas, con textura granular, brillante, liviana e inodora. Posee raíces adventicias o de anclaje, alcanzando una profundidad de 4,5 a 9 metros.
Las hojas de P. elongata son de gran tamaño, sobre todo las del primer año llegan a medir hasta un metro de diámetro; son útiles como forraje, tanto en fresco como henificado en épocas cuando se escasea el forraje en la zona. Tienen forma de corazón, con bordes redondeados, de color verde brillante, pubescentes en la parte superior y aterciopelada en la parte de abajo.
La floración empieza en primavera y dura entre 6 a 8 semanas. Sus flores, de hasta 6 cm de diámetro, son de color púrpura y se agrupan en amplias panículas. El fruto es una cápsula alargada y en forma de gancho de unos 10 mm, y sus semillas poseen forma de mariposa, de entre 2-7 mm de largo, membranosas, aladas.

Requerimientos del cultivo

Se trata de un género tolerante a variaciones en la fertilidad de suelo, pero los mejores crecimientos se obtienen en suelos con adecuada calidad física y química. En forma natural, Paulownia crece en una amplia gama de texturas de suelo, desde arenosos a arcillosos, no son adecuados los suelos con alta pedregosidad, rocosos y los compactados. La profundidad efectiva mínima requerida es mayor a los 60 cm y los mejores crecimientos se obtienen en suelos profundos (mayor o igual a 1 m), sueltos (franco-arenoso), con porosidad total superior a 50% en superficie y bien drenados, con el nivel freático por debajo de 1,5 metros.
Un buen drenaje es esencial, ya que ninguna de las especies soporta anegamiento por períodos prolongados, desde unos días (3-4 días) hasta varias semanas. La proporción de arcilla en el suelo es un factor que puede limitar el crecimiento debido básicamente por su efecto en el control del drenaje que puede generar.
Con respecto al pH del suelo, su mejor crecimiento se ha observado en un rango de 5,0-7,0.
Paulownia elongata crece en clima templado-cálido, con un amplio rango de temperaturas, con mínimas absolutas de -15 °C y máximas absolutas de 40 °C. El género Paulownia es sensible a heladas primaverales fuertes, las que pueden matar los brotes jóvenes en la época de crecimiento vegetativo o dañar el tallo, afectando el crecimiento y la forma de la planta. Si las heladas no son fuertes las plantas responden con nuevos brotes.
Las plantas son afectadas negativamente en su desarrollo ante la escasez de agua en el suelo, por lo tanto, el estado hídrico es un factor muy importante para satisfacer las eficiencia fotosintética.
La luminosidad es un factor importante para las especies de Paulownia ya que no toleran la sombra y por lo tanto no son aptas para ser cultivadas con otras especies heliófilas. Un sombreo del 70% puede provocar deformaciones, e incluso mortandad de plantas. Tanto la germinación de las semilla como el crecimiento de las plántulas exigen luz intensa. La regeneración de estas especies se ve favorecida en áreas abiertas donde el banco de semillas encuentra condiciones de luz abundante; por este motivo es considerada como una especie pionera.

Manejo del cultivo

La preparación del terreno es un punto importante para lograr correcto establecimiento, máxima homogeneidad en el cultivo y potenciar su crecimiento inicial. De acuerdo a las características y estado del suelo podrá ser necesario realizar un laboreo mediante el uso de rastra (siempre que no afecte el desarrollo radicular de cultivo consociado con la plantación), o subsolado en caso de detectarse capas compactadas. En este género la mayor porción del sistema radicular se encuentra bajo los 40 cm del suelo en árboles provenientes de semilla, y por encima de los 40 cm, en árboles obtenidos por reproducción clonal o vegetativa.
Se recomienda utilizar plantas en maceta y, en ese caso, la época apropiada para su implantación a campo en Argentina es el comienzo de la primavera (septiembre-octubre). Si la plantación es directa, sin laboreo, se deben realizar pozos de 40-60 cm de profundidad, dejando tierra suelta en el fondo para que las raíces no tengan obstáculos y puedan anclarse correctamente, reduciendo el riego de vuelco posterior. El riego post plantación es importante, para evitar el estrés hídrico, favorecer el enraizamiento y lograr un adecuado y homogéneo establecimiento del cultivo.

La densidad de plantación varía según se trate de macizos o cortinas y esquemas de manejo con y sin raleo. En la provincia de Misiones, para el caso de macizos que no van a ser raleados se plantean densidades iniciales bajas de 100 pl/ha (arreglo espacial 10 m x 10 m) y 123 pl/ha (arreglo espacial de 9 m x 9 m). Estas permiten planteos productivos mixtos como los sistemas silvopastoriles o agroforestales. Densidades iniciales mayores a las indicadas, del orden de 200 pl/ha (arreglo espacial 10 m x 5 m) y 222 pl/ha (arreglo espacial 9 m x 5 m) requieren aplicar raleos si el objetivo de la forestación es la obtención de rollo grueso y de buena forma para las industrias del aserrado y debobinado. Es una especie ideal para su consociación con yerba mate/té, ya que requieren las mismas condiciones de sitio y no compiten por luz. Esta consociación generalmente se realiza en cortinas de líneas simples o dobles, separadas entre sí por calles de 25 m. Tanto en cortinas de líneas simples como dobles el distanciamiento entre plantas en la línea es de 4 m, mientras que en el caso de las dobles se utiliza una distancia entre líneas de 5 m. La disposición de la plantación en cortinas permite la realización de planteos productivos mixtos, como es el caso de los sistemas agroforestales y silvopastoriles. En otros países se evaluaron densidades de 2000 a 2500 pl/ha cuando el objetivo fue la producción de biomasa para energía.

Se realiza descepe, fundamentalmente para lograr mayor altura de fuste libre de ramas. El mismo consiste en cortar la planta a una altura de 5 cm del cuello, para favorecer la emergencia de un brote vigoroso, acelerando su crecimiento en altura. El descepe se realiza aproximadamente al año de la plantación tomando la precaución de evitar el período de heladas para no afectar los brotes emergentes. Las experiencias sugieren realizar el descepe solamente cuando el diámetro a nivel del cuello de la planta sea mayor a los 2 cm. Por lo tanto, el descepe solo se lo practica si no se logra una altura adecuada en el primer año, ya que esta práctica prolonga el turno de corta.

Durante el primer año, después del descepe, en caso de que este haya sido realizado, debe realizarse el desbrote, que consiste en la eliminación de todos los brotes laterales que aparezcan sobre el tallo y axilas hojas, para lograr un fuste libre de nudos, con frecuencia semanal entre los meses de octubre y marzo, para nuestro país. Se recomienda realizar el desbrote a mano hasta cuando estos tengan como máximo 10- 15 cm de longitud y evitar así daños o desgarramientos en la tarea. Cuando la altura desbrote supere el alcance del operario, se recomienda usar el extremo curvado del serrucho de poda, correctamente afilado para realizar el mínimo daño. El desbrote se realiza hasta una altura de 5- 5,5 m permitiendo la obtención de 2 trozas de 2 m o bien una troza de 2,5 m reduciendo la longitud de fuste para acortar el turno de corta.

El raleo se aplica cuando las densidades de plantación son de 9 m x 5 m o 10 m x 5 m, antes que los individuos entren en competencia. Esta intervención debería realizarse, para esas densidades, al año 4-6. Es recomendable disminuir la densidad al 50% mediante un raleo sistemático para alcanzar una nueva configuración de 9 m x 10 m y 10 m x 10 m. Un punto a tener en cuenta, es que en un manejo adecuado, se evitan hacer raleos, por aspectos operativos.

El kiri tiene una importante capacidad de rebrotar. Sin embargo, el manejo del rebrote luego de la corta final para generar un nuevo ciclo productivo, no es una labor cultural recomendada por cuestiones sanitarias, por el rebrote no uniforme y por la pérdida del marco de plantación que posteriormente dificulta realizar las actividades vinculadas a los cultivos consociados con la misma. Se recomienda iniciar cada ciclo a través de plantación. Sin embargo, por las características de la especie, el manejo del rebrote no deja de ser un escenario posible. En este caso se recomienda promover el desarrollo del nuevo fuste a partir de un brote que emerge de una raíz lateral del tocón, próxima a la superficie, de modo que la nueva planta se pueda independizar y correr menos riesgos de enfermedades. Para ello, se debe favorecer la emergencia de rebrotes descalzando y cortando dicha raíz lo más alejado posible del tocón. Luego se debe seleccionar alguno de los fustes originados a partir de una raíz lateral y eliminar el resto (los rebrotes de la raíz y del tocón). En general se selecciona el de mayor altura y diámetro en la inserción, el de mayor rectitud y mejor estado sanitario. Esta operación de eliminación de brotes no deseados debe realizarse sistemáticamente hasta tanto se logre la ausencia de emergencia. Esta práctica debe llevarse a cabo siempre y cuando el aprovechamiento se realice en la estación invernal, lo que permite reiniciar un nuevo ciclo post-aprovechamiento a partir del rebrote primaveral de los individuos apeados. Como resultado de esta práctica se obtiene cierta irregularidad en los distanciamientos de la nueva plantación dando lugar a posibles crecimientos excéntricos. Por lo tanto, cuando se verifica la muerte de los tocones y rebrotes se recomienda reponer con nuevas plantas para generar una competencia uniforme entre individuos.

La edad de tala rasa o corta final dependerá de los diámetros alcanzados y de aspectos económicos que aseguren la rentabilidad del negocio. En la provincia de Misiones, la rentabilidad del kiri se asocia a la producción de madera de calidad; esto es, fuste recto, sano, cilíndrico, libre de nudos, con diámetro en punta fina superior a 30 cm y largos predeterminados de rollos y sus múltiplos, 1,75 m; 2,25 m. En términos generales, en la provincia de Misiones, una plantación realizada con una densidad inicial del 100 pl/ha permite obtener en un turno de 12 años unas 100 toneladas de rollos aptos tanto para la industria de aserrado como de debobinado.

Áreas y Volúmenes de producción

En la provincia de Misiones se encuentra la mayor superficie y experiencias de plantación de Paulownia en Argentina.
El área óptima para el cultivo de kiri comprende la subregión del Noreste argentino, incorporando casi toda la región mesopotámica hasta el centro de Entre Ríos, parte de las provincias de Santiago del Estero, Chaco, Formosa, Santa Fe y norte de Córdoba, y un sector del Noroeste argentino, cubriendo el este de Jujuy, centro de Salta, Tucumán, noroeste de Santiago del Estero y sur de Catamarca.
El área muy apropiada para el cultivo del kiri cubre el sur y centro de Entre Ríos, centro de Santa Fe, este de San Luis, noreste de Córdoba, centro de La Pampa y noreste de Buenos Aires, existiendo otro sector en el Noroeste argentino con este grado de aptitud, que cubre parte de las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca.
El área apropiada abarca casi toda la provincia de Córdoba, este de La Pampa, sur de Santa Fe y gran parte de Buenos Aires. Tanto el sudeste de la provincia de Buenos Aires como a zona costera patagónica resultan áreas apropiadas con limitaciones por temperaturas bajas estivales.
Al oeste de la isohieta de 500 mm se van sucediendo: área muy apropiada con riego (que comprende parte de las provincias de La Rioja, Catamarca, San Luis, Mendoza, La Pampa y norte de Río Negro); área apropiada con riego (parte de las provincias de Mendoza, San Juan, Neuquén, sur de Buenos Aires y este de Río Negro); área apropiada con riego con limitaciones por temperaturas excesivas en verano (parte de la provincia de San Juan) y área apropiada con riego con limitaciones por temperaturas bajas en verano (oeste de las provincias de Mendoza y San Juan).
El resto del país presenta áreas no apropiadas ya sea por bajas temperaturas, por poseer un período libre de heladas inferior a los 200 días o ambas condiciones a la vez. Por lo tanto, queda exceptuado el sector patagónico, oeste de las provincias de Mendoza y San Juan, la zona de la Puna y el sector cordillerano.

Mapa zonas productoras
Bibliografía consultada

Lupi, A. M.; Flores Palenzona, M.; Falconier, M.; Tato Vazquez, C. L. 2019. Antecedentes y cultivo del género Paulownia ¨Kiri¨ en Argentina. Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.