Eucalyptus sp.

Imagen: 
Nombre vulgar: 
Eucalipto
Español
Tipo de cultivo: 
Forestales
Nombre científico: 
Introducción: 

Las especies de Eucalyptus sp. cultivadas en Argentina se pueden agrupar en:
Especies principales: E. camaldulensis, E. globulus ssp. globulus, E. grandis, E. teriticornis, E. saligna y E. viminalis.
Especies de cultivo limitado: E. botryoides, E. cinerea, E. citriodora, E. globulus ssp. maidenii, E. robusta y E. sideroxylon.

También es posible agrupar a las especies principales que se cultivan en Argentina en tres categorías según sus requerimientos térmicos:
a) Régimen subtropical: E. grandis, E. saligna y E. citriodora.
b) Régimen templado a templado cálido: E. camaldulensis, E. tereticornis, E. sideroxylon, E. robusta, E. botryoides, E. globulus ssp. maidenii.
c) Régimen templado a templado frío: E. viminalis, E. globulus ssp. globulus y E. cinerea.

Características morfológicas: 

Eucalyptus grandis: Árbol de gran porte y tronco recto, sin presencia de lignotubérculos, presenta una copa bien abierta y bastante rala; puede alcanzar los 50 m de altura. La corteza normalmente persistente en la base hasta una altura de 1 – 2 m, color gris claro y fibrosa. Hacia arriba es lisa y blanquecina, plateada, a veces verdosa. Sus hojas juveniles son pecioladas y alternas, de forma aovada – lanceoladas, con los márgenes levemente ondulados. Las hojas adultas son alternas, lanceoladas, falcadas con los márgenes levemente ondulados, de un largo de 10 a 20 cm. Flores en umbelas de 6 – 12 flores sésiles o cortamente pediceladas, sustentadas por un pedúnculo aplanado. Pimpollos de 5 mm de diámetro con el opérculo cónico de dimensiones menores que el tubo del receptáculo. Fruto piriformes, con una depresión en el lugar de inserción de las valvas. Valvas incurvas, a nivel o exsertas, en número de 4 a 6 (generalmente 5). Son sésiles o ligeramente pedicelados. Pedúnculo aplanado. Su madera es liviana y con mayor porcentaje de celulosa que Eucalyptus saligna; de color rosado claro. Grano derecho. Densidad: 0,4 – 0,6 Kg/dm3.

Eucalyptus camaldulensis: Árbol de gran porte, puede alcanzar hasta 30 m de altura, con diámetros de hasta 2 metros. Tronco a menudo bifurcado y torcido, aunque también puede verse ejemplares bastantes rectos. Copa generalmente extendida con ramitas péndulas. De corteza lisa, grisácea o blanquecina, a veces algo parda. Caediza en placas pudiendo persistir en la base del tronco, sobre todo en regiones o sitios secos. Sus hojas juveniles son aovadas o anchamente lanceoladas, opuestas o alternas y pecioladas. Sus hojas adultas son oblongo – lanceoladas, acuminadas y generalmente falcadas, alternas, pecioladas (pecíolos de 1 – 2 cm de largo) y péndulas; miden de 10 a 23 cm de longitud. La nervadura central es bien notable en ambas caras, siendo las secundarias poco marcadas o insertas en ángulo de 45º respecto al principal. Las flores son blanquecinas, pequeñas, dispuestas en umbelas axilares con 3 – 15 flores o aún más, generalmente más de 8. Pedicelos largos y cilíndricos. Pedúnculos de la umbela cilíndricos. Opérculo rostrado, no mucho más largo que el receptáculo.

Eucalyptus globulus ssp. globulus: Árbol de gran porte, en Argentina alcanza una altura de 30 a 40 metros con el tronco frecuentemente retorcido. Posee una copa abierta y extendida. De corteza lisa, grisácea o azulada, que se desprende en largos flecos (blue gum). Sus hojas juveniles son opuestas, sésiles, glaucas, de forma acorazonada, se insertan sobre ramitas de sección cuadrangular. Las adultas son alternas, pecioladas, de forma lanceoladas, falcadas y acuminadas, de color verde oscuro, son lustrosas y brillantes. Miden de 10 a 20 cm de largo. Posee numerosas glándulas productoras de aceites esenciales. La nervadura central es marcada y amarillenta, llevando insertas las secundarias en un ángulo de 45º. Flores generalmente solitarias, grandes, blancas, axilares y subsésiles. Los pimpollos son muy rugosos y pruinosos, midiendo más o menos 2 cm de diámetro. Tubo de opérculo cuadrangular (obcónico); opérculo deprimido. El frutos puede medir hasta 3 cm de diámetro con 3 – 6 lóculos, de valvas anchas y triangulares. La madera es blanca amarillenta a cremosa, de textura mediana con veteado suave de tonalidades rosadas. Posee anillos de crecimiento evidentes. Es una madera relativamente durable. Peso específico: 0,7 – 0,8 Kg/dm3.

Eucalyptus globulus ssp. Maidenii: Árbol de gran porte, de corteza lisa, caediza en tiras, puede persistir en la base. Sus características vegetativas, porte, copa, corteza y hojas presentan gran similitud con las de E. globulus ssp globulus, diferenciándose en cambio notablemente por sus flores, agrupadas en umbelas axilares plurifloras, y sus frutos, que son más pequeños, cilíndricos, con valvas exsertas. La madera es de color amarillo oscuro, de grano entrecruzado, de muy buena calidad para la obtención de celulosa, pudiéndose usar además para la elaboración de tableros aglomerados y en carpintería.

Eucalyptus viminalis: Se trata de un árbol de porte grande, hasta 35 metros, y ramas péndulas. Posee corteza oscura y rugosa en ejemplares de poco desarrollo. En individuos desarrollados es blanquecina y lisa, del tipo gum, desprendiéndose en lonjas largas. Se acumula al pie del tronco, siendo este desprendimiento notorio en la parte superior, observándose tiras que cuelgan de las ramas. Sus hojas juveniles son sésiles, opuestas, de forma oblongo lanceoladas, las hojas adultas de color verde oscuro con fuerte olor a eucaliptol, pecioladas, subopuestas o alternas, lanceoladas y falcadas, angostas, con una longitud de 8 – 20 cm; nervadura central marcada en ambas caras, con las secundarias insertas en ángulo de 45º. Flor pequeña y de color blanco, dispuestas en umbelas trifloras (aunque pueden existir umbelas con hasta siete flores); pedúnculo cilíndrico. Las flores laterales son subsésiles o brevemente pediceladas, mientras que la central posee un pedicelo notable. Tubo del cáliz acampanado y opérculo cónico o ligeramente rostrado. Fruto subgloboso de 5 – 8 mm de diámetro, con reborde convexo notable y tres a cinco valvas triangulares exsertas. La madera es de color amarillo pálido a rosado. Peso específico: 0,720 Kg/dm3.

Eucalyptus tereticornis: Árbol de mediano a gran porte, de aspecto piramidal, tronco derecho y copa bastante densa. Su corteza es lisa, de color blanquecina o grisáceo, del tipo red gum, se desprende en forma de tiras o flecos, pudiendo persistir en la base del tronco. Sus hojas juveniles primero son opuestas, para hacerse finalmente alternas; pecioladas, anchamente aovadas, de bordes enteros y glabras. Las hojas adultas son lanceoladas y estrechas, a menudo falcadas, coriáceas, acuminadas y péndulas, midiendo de 7 a 20 cm de largo. La nervadura media es muy marcada, de color amarillento o rojizo, llevando insertadas las venas secundarias en un ángulo de 45º. Flores blancas, pediceladas, de tamaño mediano. Se hallan dispuestas en umbelas axilares con 4 o más flores cada una. Pedicelos y pedúnculos cilíndricos. El opérculo es cónico o ligeramente rostrado, recto o con una ligera curva. Su tamaño supera en dos o tres veces al tubo del cáliz. Frutos hemisférico, de 6 – 10 mm de diámetro, por 6 – 10 mm de largo; reborde notablemente convexo. Posee de tres a cinco valvas bien exsertas, de forma triangular o semilanceoladas. Semillas pequeñas, menores a 1 mm de largo, de color negro, angulosas, rugosas y desprovistas de apéndices. Parálisis de color castaño, muy angostas, notablemente más largas que la semilla fértil. La madera es de color rojo con albura amarillenta. Es pesada y dura, posee textura uniforme y fibra entrecruzada.

Eucalyptus saligna: Especie de gran porte, 40 – 46 m en Australia, con troncos rectos hasta alturas significativas, y con buen desramo natural. Posee lignotubérculos. La corteza pertenece al tipo gum, es decir caediza. Es lisa, blanco azulada y se desprende en flecos, pudiendo persistir en la base del tronco hasta una altura mayor que E. grandis. Sus hojas juveniles son lanceoladas, cortamente pecioladas, opuestas al principio y luego alternas; las adultas verde oscuro en la cara superior y algo más claro en la inferior. Coriáceas, lanceoladas a aovado – lanceoladas, a veces falcadas, con los bordes ondulados. Miden entre 10 y 20 cm de largo, con pecíolo amarillento o rojizo, de 1,5 – 3,0 cm de longitud. Flores brevemente pediceladas, dispuestas en umbelas axilares con 4 – 13 flores y sustentada por un pedúnculo aplanado de 1 a 1,2 cm de largo. Pimpollos de 4 – 5 mm de diámetro, con el tubo del receptáculo biangulado y turbinado. Opérculo cónico o ligeramente rostrado de similar longitud que el receptáculo. Frutos sésiles o cortamente pedicelados. Forma cilíndrica o generalmente acampanada. Valvas exsertas, recurvas, en número de 3 a 5 (generalmente 4). La madera de albura blanco – amarillenta y duramen rosado claro a rojizo. Grano derecho a ligeramente oblicuo. Densidad 0,6 – 0,8 Kg/dm3.

Requerimientos del cultivo: 

Eucalyptus grandis: Especie de crecimiento rápido y sostenido, de poca plasticidad climática y edáfica. De clima subtropical; no soporta heladas ni fríos intensos, por debajo de 0°C grados, aunque en Argentina resiste temperaturas de hasta – 2 °C, su resistencia a las bajas temperaturas aumenta con la edad. Prefiere suelos preferentemente de origen limoso, fértiles y profundos. Requiere un cierto contenido hídrico pero nunca anegamiento.

Eucalyptus camaldulensis: Especie de relativamente rápido crecimiento, destacándose fundamentalmente por su gran plasticidad tanto en lo referente a variabilidad climática como edáfica. En Argentina tolera hasta -8 ºC siempre que existan condiciones de humedad adecuadas y ocurran periodos previos de rustificación de los ejemplares; caso contrario, heladas de -5 ºC ya pueden afectar a los individuos, pero en general no se produce su muerte, rebrotando luego. Cuando adulto su resistencia a las bajas temperaturas se hace más marcadas. Si bien en Australia se lo suele encontrar en bordes de río y arroyos, sobre suelos más o menos húmedos, soporta bien las sequías estivales. Su mejor rendimiento se obtiene en suelos ricos, profundos y sueltos, aunque se adapta también a los superficiales, compactos, arcillosos, pedregosos, de escasa o nula permeabilidad (aún encharcados) y poco fértiles. En estos sitios obviamente se resiente su crecimiento y los individuos se presentan a menudo torcidos, bifurcados, de fuste corto, etc. No se adapta a terrenos calcáreos, aunque tolera cierta concentración salina en el perfil edáfico.

Eucalyptus globulus ssp. globulus: Es una especie propia de ambientes marítimos, de escasa plasticidad edáfica y climática, de madera que en climas y suelos no propicios no solo crece poco sino que se desarrolla mal, intensificándose su defecto de crecimiento helicoidal y disminuyendo marcadamente su longevidad (a los 20 – 30 años comienza a decaer). Se caracteriza por una gran sensibilidad a las bajas temperaturas en lugares que no se corresponden con su hábitat ecológico óptimo. Heladas de -2 ºC lo afectan cuando crece en lugares secos y continentales. La resistencia al frío aumenta con la edad. Tampoco resiste veranos prolongados y de altas temperaturas. No se adapta a suelos compactos, pesados, superficiales e impermeables, resultando adecuados solo aquellos profundos, ricos, sueltos y permeables, donde pueden manifestar su potencial de crecimiento. En sitios buenos presentan escasos ejemplares bifurcados y generalmente no requieren podas de corrección.

Eucalyptus globulus ssp. maidenii: Presenta buena resistencia al frío, llegando a tolerar temperaturas de hasta – 10 ºC y soporta veranos más calurosos que E. globulus ssp. globulus. Vegeta bien en suelos ricos en materia orgánica, bien drenados.

Eucalyptus viminalis: Debido a su rapidez de crecimiento y su excelente forma forestal, esta especie resulta de gran valor para las áreas de clima templado – frío, comparable a lo representado por el E. grandis en zonas de clima subtropical. Vegeta bien con precipitaciones superiores a los 600 mm anuales, siendo mejor su comportamiento cuando las mismas superan los 1.000 mm anuales, en regiones con veranos cálidos poco prolongados e inviernos fríos y húmedos. Se caracteriza por su gran resistencia al frío (hasta -15 ºC y más aún cuando adulta), siempre que haya suficiente humedad. Presenta cierta resistencia a la sequía (200 mm de déficit hídrico) en regiones con temperaturas estivales no muy elevadas (temperatura media de enero no superior a 23,5 ºC). Es afectada por ambientes marítimos. Es una especie muy poco plástica en cuanto a suelo, desarrollándose bien en suelos fértiles, sueltos, profundos y bien drenados. Los mejores crecimientos se observan en el centro de la provincia de Buenos Aires (35 – 40 m3/ha/año), sobre suelos brunizems sin horizonte B arcilloso, que reúnen las características óptimas para la especie; dichos crecimientos disminuyen hacia el oeste donde los suelos son menos fértiles y aumenta el déficit hídrico, y hacia el este donde aparecen suelos más pesados y con drenaje lento o algo impedido.

Eucalyptus tereticornis: Si bien se trata de una especie muy afín a E. camaldulensis, su plasticidad adaptativa es inferior a la de aquel, resultando más sensible a las temperaturas bajas (hasta – 5 ºC) y a las sequías estivales. Requiere lluvias superiores a los 700 mm anuales e inviernos benignos. En suelos profundos y bien drenados manifiesta sus mejores condiciones de crecimiento, brindando en este caso mejores resultados dasométricos y adquiriendo mejor forma forestal, con fustas más largos y derechos, sin ramas gruesas y con menor proporción de ejemplares bifurcados.

Eucalyptus saligna: En términos generales, los requerimientos son similares a los de E. grandis, pero en su área de origen abarca zonas de temperaturas más frías. Prospera en regiones con más de 900 mm de precipitación anual, uniformemente distribuidas o de tipo estival. Propio de clima subtropical pero no excesivamente cálido; no prospera en climas templados fríos, siendo afectado por temperaturas de -3 °C cuando joven; heladas de -5 °C matan a ejemplares jóvenes totalmente o sino resulta afectada toda la parte aérea hasta el cuello. Requiere suelos de buena calidad, profundos, sueltos, ricos y permeables. En suelos superficiales, pedregosos, impermeables, compactos o inundables adquiere mala forma forestal y manifiesta un pobre desarrollo.

Áreas y Volúmenes de producción: 

Eucalyptus grandis: Esta variedad se la cultiva en la franja arenosa del Río Uruguay, desde Concordia hacia el norte, y en las provincias de Corrientes, Misiones, Tucumán, Jujuy y Salta.

Eucalyptus camaldulensis: Se ha difundido en gran parte de Argentina, desde la provincia de Río Negro hacia el norte, ya sea como integrante de forestaciones en macizos, o para cortinas, montes de reparo, etc. Cuantitativamente es importante en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y, fundamentalmente, Jujuy.

Eucalyptus globulus ssp. globulus: Se distribuye en la franja marítima costera que se extiende desde Mar del Plata hasta Necochea (Sudeste de la provincia de Buenos Aires), internándose en forma de cuña hasta formar vértice con la localidad de Balcarce. Esta región se caracteriza por sus veranos frescos (temperatura media de enero 19,5 – 20,5 ºC) tal como ocurre en su área natural.

Eucalyptus globulus ssp. maidenii: Se distribuye en la franja costera entre el partido de Buenos Aires y Necochea, en suelos regosólicos litorales al sur de la Bahía de Samborombón (Provincia de Buenos Aires).

Eucalyptus viminalis: Las mayores plantaciones se encuentran en el centro oeste de la provincia de Buenos Aires (excepto en suelos con tosca), Este de La Pampa y Sur de Córdoba y Santa Fé, entre los 33 y 39º de Latitud Sur. Pequeñas plantaciones pueden encontrarse en las provincias de Córdoba, San Luis, Mendoza e inclusiva en zonas húmedas de la región andino – patagónica (42º L. S., ejemplares aislados).

Eucalyptus tereticornis: Las mejores condiciones para su cultivo se dan en Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y Córdoba. Existen plantaciones que manifiestan buenos crecimientos en Santiago del Estero y en Jujuy. Otras zonas son Misiones, Salta, Tucumán, Chaco y Formosa.

Eucalyptus saligna: Se encuentra distribuido en las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, norte de Entre Ríos, Santa Fe y alrededores de Buenos Aires. Más al sur, en el litoral de Santa Fe y Buenos Aires, se haya en pequeña escala debido a su sensibilidad al frío.